Día de la Justicia Gratuita — 12 de Julio de 2026
ES EL TURNO DE DEFENDER LA JUSTICIA
En el Día de la Justicia Gratuita, quienes integramos la abogacía del Turno de Oficio alzamos de nuevo la voz para defender un servicio público esencial, una garantía real de igualdad y una pieza imprescindible del Estado de derecho.
La Justicia Gratuita no es una concesión, es un derecho de la ciudadanía.
Y el Turno de Oficio no es una labor gratuita ni voluntaria: es un trabajo profesional, especializado, permanente y comprometido, prestado por abogados y abogadas que sostienen, día tras día, la defensa de quienes más lo necesitan. Por ello, proclamamos el siguiente manifiesto:
1.- Sin defensa no hay Justicia
La Justicia solo merece ese nombre cuando todas las personas, con independencia de sus recursos económicos, o de su situación de especial vulnerabilidad, pueden acceder a una defensa inmediata, efectiva, digna y de calidad.
Sin defensa no hay igualdad, sin igualdad no hay tutela judicial efectiva, y sin tutela judicial efectiva no hay verdadero Estado de derecho.
2.- La Justicia Gratuita es un pilar del Estado de derecho
El Sistema de Justicia Gratuita garantiza que las personas más vulnerables no queden solas ante la administración, los tribunales o cualquier situación que afecte a sus derechos.
Es un servicio público imprescindible para proteger libertades, derechos fundamentales y la confianza de la ciudadanía en la Justicia.
3.- El Turno de Oficio es un servicio público esencial
La abogacía de oficio, organizada a través de los Colegios de la Abogacía, presta un servicio público esencial, permanente y especializado.
Atiende urgencias, guardias, procedimientos judiciales, asistencia a detenidos, víctimas, menores, personas extranjeras, personas en situación de especial vulnerabilidad y a toda persona que necesita defensa y no puede procurársela por sus propios medios.
4.- Es necesaria una nueva Ley de Justicia Gratuita
Tras 30 años desde la aprobación de la actual regulación, resulta imprescindible una nueva Ley de Justicia Gratuita que afronte de una vez, de verdad y de manera definitiva, los retos presentes y futuros del sistema.
Una ley que no se limite a mantener inercias, sino que modernice el servicio, garantice su financiación, refuerce su calidad y mejore definitivamente las condiciones que la abogacía de oficio merece.
5.- Todo trabajo realizado debe ser retribuido
Todo trabajo efectivamente realizado por la abogacía de oficio debe ser reconocido y retribuido.
Ninguna actuación necesaria para la defensa de una persona, siempre que la intervención del profesional lo sea por exigencia legal o a requerimiento judicial, debe quedar sin compensación, sin que ello dependa de la concesión o no del beneficio de justicia gratuita.
La dignidad del servicio exige que se remunere el trabajo real, no una parte mínima, incompleta o desactualizada de la labor desempeñada.
6.- Retribuciones justas, dignas, actualizadas y automáticas
Las compensaciones del Turno de Oficio deben ser justas, dignas, suficientes y acordes con la complejidad técnica, la responsabilidad asumida y el tiempo dedicado.
Deben actualizarse anualmente de manera automática, evitando que la pérdida de poder adquisitivo y la falta de revisión periódica sigan deteriorando las condiciones de quienes sostienen el sistema.
7.- Sin recursos no hay Sistema de Justicia Gratuita
Sin recursos suficientes, sin inversión estable y sin una financiación adecuada, no puede existir un Sistema de Justicia Gratuita eficaz.
La Justicia Gratuita requiere medios humanos, materiales, tecnológicos y económicos a la altura de su función constitucional y social.
8.- La abogacía de oficio no es voluntariado
El trabajo de la abogacía de oficio no es un trabajo gratuito ni una actividad benéfica. Es una prestación profesional altamente especializada, sometida a exigencias de formación, disponibilidad, responsabilidad deontológica y compromiso permanente.
Como tal, debe ser compensada de forma adecuada y respetuosa con la dignidad profesional y la calidad del servicio prestado.
9.- Sin mejora de condiciones, el sistema es insostenible
La falta de mejora de las condiciones de la abogacía de oficio compromete la continuidad y la calidad del servicio. La reducción progresiva de abogados y abogadas adscritos al Turno de Oficio evidencia la urgencia de la situación y anuncia una amenaza real de colapso.
Un sistema que exige cada vez más a sus profesionales sin reconocer adecuadamente su trabajo se vuelve insostenible. Y cuando se debilita la defensa de oficio, se pone en riesgo el acceso a la Justicia y, con ello, el propio Estado de derecho.
10.- Es el Turno de defender la Justicia
Es turno de defender la Justicia Gratuita y de defender a quienes la hacen posible.
La ciudadanía debe saber que cualquier persona vulnerable debe poder contar con un abogado o una abogada de oficio que defienda sus derechos, sus intereses y su dignidad hasta el último aliento.
Por eso, reclamamos a los poderes públicos un compromiso real, inmediato y sostenido con la Justicia Gratuita y con el Turno de Oficio.
Reclamamos una nueva Ley de Justicia Gratuita, financiación suficiente, retribuciones justas, dignas, actualización automática, fin a los desequilibrios territoriales, reconocimiento institucional, respeto efectivo al trabajo de la abogacía de oficio y medidas urgentes que eviten el deterioro irreversible del servicio.
Porque defender el Turno de Oficio es defender a la ciudadanía.
Porque defender la Justicia Gratuita es defender la igualdad.
Porque sin defensa no hay Justicia.
ES EL TURNO DE DEFENDER LA JUSTICIA.


















